La Formación Dual sigue creciendo, pero muy lentamente

La Formación Profesional Dual se abre camino lentamente en España. En 2014 se duplicó el número de alumnos españoles matriculados en programas de Formación Profesional Dual, pasando de 9.550 a 18.000 estudiantes. Esta es una de las conclusiones del estudio “La Formación Profesional Dual como reto nacional. Una perspectiva desde la empresa” elaborado por el International Research Center on Organizations (IRCO), del IESE con la colaboración de Citi Foundation.

En España, sólo el 1 por ciento de los jóvenes se matricula en Formación Profesional Dual, frente al 42 por ciento de Alemania y el 14 por ciento de la UE. Sin embargo, el informe muestra que España comienza a apostar por la FP dual. Uno de los datos positivos es el incremento de estudiantes en Formación Profesional de 2009 a 2014, que ha sido del 53,26 por ciento mientras que en Bachillerato se ha reducido del 52,9 por ciento al 46,74 por ciento.

Esta mejora de datos se debe a una serie de medidas que ha adoptado el Gobierno, entre las que se incluyen: bonificaciones en las aportaciones a la Seguridad Social, cofinanciación del coste de la formación, y subvenciones a los centros educativos.

También se ha duplicado el número de centros educativos que ofrecen este tipo de formación, pasando de 175 en 2013 a 357 en 2014, así como la cifra de empresas, que ha pasado de 513 a 1.570 empresas.

Estos programas funcionan con éxito en otros países de la UE como Alemania, Austria, Suecia o Dinamarca, donde se ha demostrado eficaz para combatir el paro juvenil. Las diferencias son abismales tanto en número de alumnos como en la oferta formativa: mientras que en Alemania esta modalidad ronda el 70 por ciento de módulos de FP, en España supone un escaso 2 por ciento.

La falta de compromiso de muchas empresas; el poco peso de la industria en el sistema productivo; la carencia de un sentido colaborativo entre el sector público, las Comunidades Autónomas y sector privado; y la tendencia a cursar estudios universitarios o de formación profesional superior, explican el poco arraigo del sistema dual.

Por último, el estudio muestra que uno de los impedimentos para una buena implementación de la FP Dual en España es la descentralización administrativa y política de la educación. Cada una de las Comunidades Autónomas tiene su normativa, programas y centros evaluadores. Este hecho supone un obstáculo para una empresa localizada en varias comunidades, y la centralización de la educación sería la solución a este problema.

José Ramón Pin Arboledas, autor del estudio y profesor del IESE Business School, sugiere un decálogo de buenas prácticas para solucionar los problemas relacionados con la FP Dual:

  • Simplificar los trámites administrativos.
  • Facilitar a las empresas la tarea formativa.
  • Respaldar socialmente la figura del aprendiz.
  • Reforzar en la empresa la figura del tutor.
  • Promover un sello de calidad de la formación profesional dual.
  • Regular la formación online.
  • Incentivar a los centros educativos y a las empresas.
  • Implicar a todos los agentes de la cadena de valor.
  • Ofrecer un marco jurídico que aporte seguridad.
  • Promover foros de intercambio de opinión entre los agentes implicados.

El informe sostiene que la Formación Profesional Dual es una herramienta eficaz para combatir el desempleo juvenil y el abandono escolar. La implicación de las pymes y un cambio de mentalidad en escuelas y familias son fundamentales para impulsar este modelo formativo.

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