Legal Management Forum: Balance de un evento excepcional | José Antonio Carazo

Legal Management Forum: Balance de un evento excepcional

susskingEl pasado 21 de octubre se celebró en Madrid la primera edición del Legal Management Forum, un evento organizado por Wolters Kluwer e Inkietos. Este evento se proponía ser un punto de encuentro para presentar los principales retos y oportunidades relacionados con el management en el sector de la abogacía, es decir, con su funcionamiento como negocio o actividad empresarial, que es lo que, en última instancia, es cualquier despacho de abogados. También se proponía reflexionar sobre esos retos y proporcionar a los profesionales ideas y herramientas para anticiparse a los cambios y tendencias globales y obtener ventajas competitivas.

Stacey Caywood, responsable de la división legal (Legal & Regulatory CEO) de Wolters Kluwer, abrió el evento justificando la organización del evento que su empresa “es una de las principales compañías mundiales en servicios de información para profesionales, porque trabaja muy duro para conocer muy bien el trabajo de estos profesionales y cómo está evolucionando, y porque está diseñando y optimizando una avanzada gama de nuevos productos (en muchos casos, diseñados y elaborados en España, otros a un nivel global), para ellos”.

La gestión de las personas y del talento

En la sesión sobre Recursos Humanos se abordó una materia en la que, como señaló su moderador, Joan Daura, Socio de PwC Tax & Legal Services, no valen las ideas preconcebidas. Álvaro Sainz, Senior Partner de Herbert Smith Freehills, detalló los principales modelos retributivos seguidos en la abogacía de los negocios; el Lock Step, basado en retribuciones más bien cerradas en virtud de la categoría del profesional, en sus dos variantes, Pure y Extended y el denominado You eat what you kill, basado en el rendimiento generado.

Las tendencias retributivas más recientes se orientan más hacia este modelo, disminuyendo el fijo a favor de un variable más elevado. En todo caso, estos sistemas y otros como el decreasing o el variable por tramos, se basan en rigurosos sistemas de evaluación, orientados a realizar un balance anual del abogado según las necesidades de la firma. En todo caso, lo que las firmas esperan de los abogados es no solo el conocimiento del Derecho (algo que se presupone), sino la capacidad de generación de negocio y de venta cruzada. El elemento esencial de su éxito será conocer el negocio del cliente, para poder ofrercerle soluciones a sus problemas.

Lucía Lorente, Directora Corporativa de Hogan Lovells, subrayó la importancia de las políticas de flexibilidad en la gestión de los recursos humanos en los despachos actuales. Flexibilidad entendida en su acepción de agile working, como diferente del presentismo tan característicamente español que tiende a primar la presencia en el puesto de trabajo, con independencia del rendimiento. Se trata de facilitar la prestación del servicio que requiere el cliente en cualquier momento, en cualquier lugar, que se basa sobre todo en el cumplimiento de objetivos y la consecución de resultados, con independencia del modo y del lugar desde los que ello se consiga. Asumiendo que ello plantea retos organizativos, tecnológicos y, a veces legales, pero sabiendo que ello redunda en mejora de rendimiento, menor stress y menores costes. Y para que los socios lideren con el ejemplo, hay que formarles, junto con sus equipos, tanto en la gestión del tiempo como en las herramientas necesarias, sin olvidar una adecuada política de comunicación con los clientes.

Por su parte, José Luis Risco, Director de Recursos Humanos de EY, planteó una llamada de atención sobre la gestión del talento y las carreras profesionales: Hoy día hay menos oportunidades de crecimiento vertical en las firmas. Hay que valorar adecuadamente los distintos perfiles que se pueden dar (el que va claramente hacia socio, el que es experto jurídicamente, el más orientado a la gestión) Y la pregunta ¿Se aplica a la gestión del talento en los despachos la flexibilidad que se pide a los empleados? Estos suelen irse de las firmas por diferencias con sus superiores y por no cumplirse sus expectativas. Por eso hay que mirar hacia abajo y escucharles, no solo hacia arriba.

Gestión y liderazgo: El ejemplo de los grandes

Uno de los platos fuertes de la tarde llegó con la mesa redonda que reunió a los principales directivos de los cuatro grandes despachos españoles: Luis de Carlos, Socio Director de Uría Menéndez, Rafael Fontana, Presidente Ejecutivo de Cuatrecasas, Gonçalves Pereira, Manuel Martín, Socio Director de Gómez-Acebo & Pombo y Fernando Vives, Presidente Ejecutivo de Garrigues. Luis de Carlos dijo que los despachos suelen funcionar como cooperativas, se aporta más conocimiento que capital, siendo el director un primus inter pares. Pero no por eso necesariamente ese director debe ser un abogado. Los retos a resolver provienen de la creación de un buen equipo, bien formado y motivado, de su funcionamiento para proporcionar un servicio de calidad y de su aprovechamiento, para obtener su mejor rendimiento.

Rafael Fontana señaló que es difícil gestionar un despacho sin haber sido abogado y sin conocer los problemas a los estos deben enfrentarse. Hay que conocer muy bien a los clientes y para ello hay que profesionalizar la gestión. Los retos principales son anticiparse a los acontecimientos y liderar el cambio, algo que todavía no han afrontado, adaptarse al cambio que requieren la sociedad y los clientes. Se requiere también capacidad de innovación y tecnológica, porque todavía hay una idea muy definida de lo que pueden aportar a los despachos. Y también se requiere capacidad de comunicación, para transmitir lo que estás haciendo y lo que el cambio requiere.

Manuel Martín destacó que el papel del presidente en un despacho es mantener la coherencia y motivación de la firma, velando por su eficiencia, reputación y rentabilidad. Lo que requiere escuchar y comunicar bien. Se requiere flexibilidad a medio y largo plazo, porque hoy el sector se está globalizando y flexibilizando. Fernando Vives concluyó este turno recordó que a la mayoría de los gestores de despachos les gusta ejercer de abogados. El principal reto al que se enfrentan es gestionar el día a día correctamente. Estructuralmente ello significa hacer que el cliente reciba el retorno suficiente del trabajo del despacho (aportándole valor). Internamente significa gestionar la cohesión y carrera de los socios actuales y de los que lo serán. Invertir más y hacer nuevas apuestas de crecimiento.

También se planteó el tema de la gestión de las carreras profesionales, lo que los despachos esperan de sus equipos y, en especial, de los socios. Manuel Martín comenzó resaltando la importancia de saber mucho Derecho, hablar idiomas, tener una visión internacional y dominar la tecnología aplicada a los trabajos y procesos. Pero también recordó un dicho del profesor Rodrigo Uría en el sentido de los abogados también tienen que ser simpáticos, generar empatía, que es la clave de las relaciones humanas. El clásico modelo del abogado autónomo, escéptico, con buena capacidad de razonamiento abstracto pero mala capacidad de relación, ya no puede funcionar.

Fernando Vives destacó a este respecto que en el futuro solo van a sobrevivir las firmas capaces de gestionar correctamente las carreras de su gente. Su éxito estará en apostar y acertar con su gente. Es necesaria la empatía, porque los problemas de los abogados son los problemas de la sociedad en general, por tanto, para triunfar en esta profesión hay que entender y metabolizar lo que el cliente necesita.

Luis de Carlos, por su parte, llamó la atención sobre el plan de carrera, como elemento fundamental de la gestión del talento en los despachos. A este respecto hay que tener en cuenta que la Ley de acceso a la profesión cambia el paradigma respecto del modelo anterior. Rafael Fontana concluyó que los jóvenes  abogados han cambiado y seguramente hoy esperan algo diferente de los despachos. Y hay que tener en cuenta que los grandes innovadores son gente joven.

La jornada se cerró con las intervenciones de Richard Susskind, profesor de Oxford, conferenciante internacional y autor de libros esenciales sobre el futuro de la profesión jurídica; de Salvador Victoria, Consejero de Presidencia de la Comunidad de Madrid; y de Rafael Catalá, Ministro de Justicia (en la foto).

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