Liderazgo y compromiso: ¿Están los mandos intermedios preparados? | José Antonio Carazo

Liderazgo y compromiso: ¿Están los mandos intermedios preparados?

La falta de compromiso de los empleados es el mayor desafío al que se enfrentan los Departamentos de RR.HH. de las compañías en todo el mundo. La afirmación no es exagerada. El Informe Global Human Capital Trends 2015, elaborado por Deloitte sobre una encuesta a 3.300 responsables de personal en 106 países, revela que para el 87 por ciento la no identificación de los empleados con los valores y objetivos de las empresas supone el mayor reto.

Por otra parte, la última oleada del Índice de Capital Humano, monitor que analiza las opiniones de los Directivos de RR.HH. de las empresas del IBEX-35 elaborado por PeopleMatters, el IE Business School y la revista Capital Humano, correspondiente al primer trimestre de 2015, concluye que “Desarrollar la capacidad directiva y de liderazgo”, con un 35 por ciento, es la segunda prioridad estratégica (después de la Gestión del Talento) y “Asegurar la atracción y retención de personal clave” ocupa el tercer lugar, con un 24 por ciento.

En línea con los datos del primer trimestre de 2015 del ICH, el Informe de Deloitte sitúa en segundo lugar de preocupación el “Liderazgo y la falta de programas de sucesión adecuados”. Los responsables de la gestión de personas están de acuerdo en que los programas de desarrollo del liderazgo no deben ofrecerse exclusivamente a determinados colectivos, sino que deben extenderse a todos, especialmente a los mandos intermedios que son la correa de transmisión de las políticas de RR.HH. en las empresas, los verdaderos artífices de articular la toma de decisiones.

Pero, hay más. Dos factores que están influyendo decisivamente en la gestión de las empresas y, por supuesto, en la de las personas, son el impacto de la tecnología y la diversidad, especialmente la de las nuevas generaciones que se incorporan al mercado de trabajo.

La tecnología ha facilitado enormemente el desarrollo de los procesos de gestión, ha permitido universalizar la evaluación o la formación y ha potenciado la comunicación interna. Sin embargo, las aplicaciones de movilidad y el uso de las redes sociales siguen teniendo un gran recorrido por delante. De hecho, sólo el 39 por ciento de los encuestados por Deloitte reconocen aprovechar las redes sociales para reclutar y/o comprometer a sus empleados.

Con la incorporación de los millenials sucede algo parecido. Hoy se estima que la mitad de las plantillas están integradas por nativos digitales nacidos entre 1985 y 1994 y en 2025 se prevé que llegarán al 75 por ciento. Son jóvenes para los que la tecnología no tiene secretos, es su hábitat natural, que ven las cosas de forma más simple y práctica y que se muestran muy críticos con los esquemas tradicionales de organización. En resumen, son personas que llegan a las empresas con escalas de valores diferentes y, por tanto, que hay que motivar y comprometer de forma distinta. La clave es ponerse a su altura y, en algún caso, adelantarse a sus expectativas.

A lo apuntado hay que añadir la coexistencia de distintas generaciones en el seno de las empresas y el hecho de que todavía hoy la mayoría de los mandos pertenecen a la generación del ‘baby boom’ y son los responsables de sacar adelante equipos de trabajo en los que la diversidad es denominador común. De ahí que el 12 por ciento de los directivos el IBEX-35 considere que motivar y comprometer a las personas es prioritario y un 84 por ciento lo catalogue como ‘bastante crítico’. No en vano están teniendo un gran auge los programas de employer branding, tanto los que se dirigen internamente a incrementar el orgullo de pertenencia, como los que se orientan a captar talento externo posicionándose como excelentes lugares para trabajar por la atención que dedican a cultivar y desarrollar el talento.

En este contexto parece más que evidente que afianzar el compromiso es una prioridad estratégica. Pero, ¿cómo conseguirlo?, ¿qué acciones son más eficaces?, ¿el liderazgo debe ser una prioridad estratégica?, ¿es posible medir el compromiso?, ¿cuál es el personal clave para lograrlo y afianzarlo?, ¿se está preparando el relevo para formar a los líderes del futuro?, ¿qué están haciendo las empresas españolas para motivar y comprometer a sus empleados?

Para analizar cómo está este tema y qué piensan los profesionales hoy se celebra una mesa redonda: “Liderazgo y Engagement: ¿Disponemos de mandos intermedios preparados y comprometidos?”, en el seno del Congreso Factor Humano 2015, que cuenta con Wolters Kluwer como entidad patrocinadora. En la mesa participarán Sonia Jadraque, Directora de RR.HH. de Hyundai; Carlos Olave, Director General de Recursos Corporativos de LG Electronics; Luis María García, Director de RR.HH. de Nestlé; y Fernando Córdova, Director de General de Recursos de NH Hoteles.

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