“Lincoln”, un dilema ético más allá de los valores

Abraham Lincoln, el decimosexto presidente de los Estados Unidos, ha pasado a la historia -fundamentalmente- por lograr la abolición de la esclavitud impulsando la 13ª Enmienda a la Constitución amerciana. Ahora, su personalidad ha cobrado actualidad de la mano del actor Daniel Day-Lewis, que ha sido galardonado con el Oscar al Mejor Actor protagonista en la edición de este año.

La película, dirigida por Steven Spielberg y titulada escuetamente “Lincoln”, se centra en los meses que transcurren desde la propuesta de Lincoln para que el Congreso apruebe dicha enmienda y su aprobación, aunque en la parte final se extienda hasta el asesinato del presidente, por cierto el primer magnicidio de la historia de aquel país. El meollo de la acción se concentra en las negociaciones llevadas a cabo por Lincoln y los miembros del Gobierno y del Partido Republicano para conseguir la mayoría necesaria para lograr sacar adelante su propuesta de enmienda, incluidos los sobornos a cambio de empleos públicos y presiones de todo tipo para alcanzar sus objetivos.

La película plantea un dilema ético recurente: ¿El fin justifica los medios? ¿Hay que mantenerse firme en los valores por encima de todo? ¿Hay causas superiores que exigen dejar los principios a un lado? La controversia está servida. “Lincoln” fue la excusa para celebrar una edición más del CineForum de APD, que logró llenar una de las amplias salas de Kinépolis, en Pozuelo de Alarcón (Madrid). En el coloquio que siguió a la proyección, moderado y animado como siempre de forma magistral por Juan Carlos Cubeiro, participaron Rosa García, Presidenta de Siemens, José María Cervera, Director General de Makro, e Ignacio González-Posada, Director de Desarrollo de Negocio de Air Miles.

 

Rosa García destacó la seguridad en sí mismo que transmite el personaje de Lincoln y la capacidad para rodearse de personas mejores que él, “a las que escuha con atención”. También señaló su capacidad para negociar con flexibilidad. “Cuando estál al frente de una organización igual tienes que hacer cosas que no te gustan, siempre desde la legalidad, pero que se justifican por un bien superior. Es como cuando tienes que hacer un ERE. No puedes pensar sólo en los que se tienen que ir, sino en los que se van a quedar”, dijo. También señaló que “lo que tenemos que hacer es crear entornos de trabajo en los que la gente quiera estar y pasarlo bien”.

José María Cervera, Director General de Makro, señaló como destacable la capacidad para dejar a un lado los valores si lo justifica una causa superior. La cuestión es saber discernir cuál es esa causa superior. En la película Lincoln prima la aprobación de la 13ª Enmienda a la Constitución de los Estados Unidos, por encima de la posibilidad de firmar un acuerdo de paz que termine con la sangría de la Guerra de Secesión, porque está convencido de que la abolición de la esclavitud no sólo llevará consigo el fin de la guerra como consecuencia inmediata (y así fue) sino que sentaría un precedente histórico de consecuencias para las siguientes generaciones.  También destacó el equipo de trabajo del que se rodea. “Lo mejor de un equipo es la diversidad de opiniones, no la autocomplacencia. Hay que dejar que los demás te digan lo que no quieres escuhar porque ahí puede estar la clave del futuro”, dijo.

Por su parte, Ignacio González-Posada, Director de Desarrollo de Negocio de Air Miles, destacó como principal virtud del personaje su capacidad integradora (de hecho el libro en el que está basada la película se titula “Equipo de rivalres”) y el liderazgo inspirador del que hace gala a través de anécdotas (hoy lo llamaríamos storytelling). “Hay que ser tercos con los objetivos y flexibles copn los detalles”, puntualizó.

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